Ⅲ. Métodos de procesamiento
Moldeo por Inyección: Adecuado para fabricar piezas de formas complejas. Temperatura de procesamiento: 190-240 ℃, temperatura del molde: 80-105 ℃, presión de inyección: 100-150 MPa. El material POM es altamente higroscópico y debe secarse a 80-90 ℃ durante 2 horas antes de procesarse.
Mecanizado CNC: Adecuado para la fabricación de piezas de alta precisión. Incluye torneado, fresado, taladrado, etc. Para torneado, velocidad de corte: 50-200 m/min, velocidad de avance: 0,05-0,2 mm/rpm; para taladrar, velocidad de corte: 50-100 m/min, velocidad de avance: 0,05-0,15 mm/rpm.
Moldeo por extrusión: Adecuado para producir perfiles continuos como tubos y láminas. Temperatura de procesamiento: 190-230 ℃, temperatura del molde: 80-100 ℃.
Ⅳ. Precauciones de uso
Precauciones de procesamiento:
Control de temperatura: Evite temperaturas de procesamiento excesivamente altas, que pueden causar la descomposición del material. Las temperaturas superiores a 220 ℃ pueden descomponerse fácilmente y producir formaldehído. Tratamiento de secado: Es esencial un secado completo antes del procesamiento; contenido de humedad ≤ 0,05%.
Selección de herramientas: utilice herramientas afiladas de acero rápido o de carburo y afílelas periódicamente para mantener el filo.
Enfriamiento y lubricación: Se debe utilizar refrigerante durante el procesamiento para evitar el sobrecalentamiento y la deformación del material.
Precauciones de uso:
Evite el contacto con el cobre: el cobre es un catalizador para la degradación del POM; Evite el uso de materiales de cobre en áreas que entren en contacto con POM fundido.
Resistencia química: No resistente a ácidos fuertes (especialmente ácidos minerales), no resistente a la radiación ultravioleta y no retardante de fuego.
Condiciones ambientales: Evite el uso en ambientes hostiles; no es resistente a la corrosión ácida fuerte y tiene poca resistencia a la intemperie.
En los sectores industriales que exigen un rendimiento confiable y un diseño preciso, las varillas de POM+PTFE, con sus propiedades autolubricantes superiores, resistencia al desgaste y estabilidad dimensional, se han convertido en una solución ideal para muchas aplicaciones exigentes. Ya sea que operen continuamente en entornos libres de aceite o en escenarios con estándares estrictos de limpieza y funcionamiento silencioso, brindan un rendimiento estable a largo plazo. La selección y el uso adecuados de este material pueden reducir eficazmente la frecuencia de mantenimiento y prolongar la vida útil del sistema, lo que lo convierte en un material clave que impulsa la mejora de los componentes de la transmisión mecánica hacia un alto rendimiento y una alta eficiencia. Para obtener más información sobre especificaciones específicas y la idoneidad de la aplicación, no dude en ponerse en contacto con nuestro equipo técnico.